Siangphleng y Wan Wanwiwa han crecido en la misma casa pero con condiciones muy distintas: Phleng es hija de los duenos, Wan trabaja para la familia. Cuando Wan le confiesa que algun dia tendra que casarse, Phleng intenta buscarle un buen candidato para que no se quede sola, un gesto que termina por revelarle sus propios sentimientos hacia ella.
El carino entre ambas crece en medio de tensiones sociales y un doloroso distanciamiento, dejando en el aire si volveran a encontrarse.